Mostrando entradas con la etiqueta café. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta café. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de junio de 2007

Si no lo veo...

Si no lo veo no lo creo.... yo tomando el café frappé (conocido a la serbia como hlada nes, aunque reconozco que ni de broma supera al auténtico griego) sin azúcar. Hace escasos meses habría pensado que algo así era imposible. La verdad es que hace mucho tiempo que me voy planteando dejar de tomar azúcar, pero hasta ahora no lo había podido conseguir. Era (o es, ya lo veremos) algo así como el propósito de los fumadores de querer abandonar los cigarrillos pero sintiéndose tentados e incapaces constantemente al mismo tiempo.

Pues bien, hoy hace una semana que dejé de tomar azúcar. ¿El motivo? Gracias a los alumnos. Hace tres semanas, durante la pausa del sábado, fuimos a una cafetería para ir a comprar un hlada nes para llevar que, por supuesto, pedí cargado de azúcar. Al sábado siguiente, yo tenía que preparar unas fotocopias durante la pausa y me preguntaron si quería que me trajeran algo: "Un hlada nes" :) Y en efecto: a la vuelta, tenía el hlada nes sobre la mesa. Me puse a dar la clase y en un momento en que estaban hablando y trabajando en grupos, le di mi primer sorbo: "Hjjjjj... no tiene azúcar", fue mi primer pensamiento. Aunque después empecé a sorber y sorber y continué pensando: "Pues tampoco está tan malo"... Esta historia me sucedió dos semanas seguidas.

Así que he llegado a la conclusión de que soy capaz de tomarlo sin grandes, grandes esfuerzos, y que ese proceso a la larga tiene su recompensa :). Al fin y al cabo, recuerdo que cuando era pequeña tomaba una mezcla explosiva para desayunar que ahora no consigo entender cómo la podía tragar: Tanto para mi hermana como para mí, la leche tenía que llevar Cola-cao Y azúcar. Solamente Cola-Cao con la leche sabía FA-TAL. Ahora se me revuelven las tripas de pensar lo dulce y empalagoso que debía estar aquello... Tiempo después, conseguí tomar la leche únicamente con Cola-Cao, que fue mi primer gran paso hacia el abandono del azúcar... Después empecé a tomar la leche blanca únicamente con azúcar... y años más tarde, sobre todo, cuando empecé a viajar por Europa y a ver la deliciosa leche fresca que vendían en los supermercados, la comencé a tomar natural y blanquita, sin nada... Un verdadero logro :)

Sin embargo, desde el año pasado, me acostumbré a tomar el frappé o hlada nes para desayunar (similar a un café con leche a la española, pero frío, má o meno) o cuando voy a tomar algo en plan cafetería. Desde entonces me venía rondando la idea de abandonar el azúcar, pero me superaba... Y ya ves, llevo una semana sin probarlo. Esta mañana he tenido la tentación, pero he decido que mejor no, que no debía mantenerme estricta conmigo misma, puesto que un pequeño placer ahora podía provocar quizá mi recesión definitiva ;-). A ver qué tal aguanto estos primeros momentos de la vida de la ex-azucarera en la que la tentación aflora... Ya os contaré :)

lunes, 12 de marzo de 2007

¿Qué llevar en cada situación?

Este domingo lo he pasado en casa porque no me encontraba bien. Hace un par de días me resfrié y hoy me ha salido todo: creo que ha sido una mezcla de cansancio y resfriado que ha acabado en todo un día echada en la cama y en el sofá, con el pijama, mi bolsa de agua caliente y pocas ganas de salir. Además del dolor de garganta y de la mucosidad, tenía un par de grados de fiebre, con lo cual he estado con dolor de espalda todo el día.

Esta tarde había quedado para tomar café con dos amigos, pero a las 19.30 les he llamado para decirles que no me encontraba en condiciones. Les he ofrecido el venir a casa si les apetecía y han aceptado. Han llegado una hora más tarde, a las 20.30, cargados: en una bolsa, dulces que Verica había preparado; en la otra, naranjas.

Pero no ha sido hasta que la vecina ha entrado un poco más tarde, sobre las 21, cuando me he percatado del detalle: también ella venía cargada con fruta: kiwis, naranjas y limones. Y es que en Serbia, cuando alguien está enfermo y se le visita (sea en casa o en el hospital), se le lleva fruta. Ha sido entonces cuando me he acordado de que los estudiantes me lo habían explicado un día en un intercambio cultural de "regalos" que tuvimos. Recuerdo que me sorprendió en el primer momento, pero la verdad es que tiene su lógica. ¿Qué mejor cosa que fruta fresca, natural, cuando estás enfermo?

Y es que unos de los regalos más frecuentes en Serbia suelen ser la fruta, para los enfermos, y las flores. Pero cuidado porque éstas tienen "truco". Si las llevas a una comida o a una visita, debes pedirlas siempre impares. En cambio, las llevas siempre pares al cementerio. No es que compre flores para regalar con frecuencia, pero estoy segura que de haberlas comprado, lo hubiese hecho con un número par... es como que me pega más para un ramo.

Y, por supuesto, también los dulces son un presente habitual, frecuentemente acompañadas de un paquete de café, que llevas cuando estás invitado a comer a algún lugar y que, curiosamente, se suele tomar antes de la comida principal, a fin de abrir el apetito; como la cazalla, vamos. Debo reconocer que antes me parecía un orden totalmente ilógico, inconcebible, como que el café (más bien en mi caso, chocolate caliente y o té) no me entraba si no era después de un plato principal, costumbre que, debo admitir, ha ido cambiando con el tiempo. Y es que creo que lo serbio me va invadiendo el cuerpo cada día que pasa... ¡Qué miedo!