jueves, 8 de enero de 2009
Días fríos sin gas
Hoy me he levantado con un fuerte recuerdo de lo que fue mi primer invierno en Belgrado. Cada domingo por la noche solía nevar y el lunes el paisaje estaba blanco y no era precisamente fácil ni agradable llegar andando hasta el trabajo. Hoy eran las 7:30 cuando he subido la persiana y me he encontrado con una visión similar de la realidad: todo estaba completamente cubierto de una capa blanca y bastante gruesa de nieve.
Después de 3 semanas sin tocar ni un lápiz, se me ha hecho cuesta arriba regresar al trabajo... Anoche no me podía creer que hoy volvía a ese sitio que tengo allí; por un momento, se me pasó por la cabeza decir que estaba mala y que mejor el lunes. Pero soy incapaz. Esta mañana, sin embargo, todo ha sido mucho más mecánico, rutinario... despertador, ducha, desayuno,... He salido a tomar un café y comer algo con Vasa a una cafetería que nos gusta mucho y cuya fachada es toda de vidrio, lo que permite tener una agradable vista de la calle y de lo que hace la gente. Hoy había pocas personas que se aventuraban a salir y era tremendamente relajante ver cómo nevaba.
He llegado al Cervantes a las 9 en punto y allí no había nadie. Al entrar en la Sala de Profes daba la sensación de haber estar cerrada a cal y canto durante un mes... ¡qué frío! ¡qué soledad! ¡y qué falta de luz a causa de ese cielo plomizo! De repente, me ha entrado el pánico: anoche algunos barrios de la ciudad ya se habían quedado sin gas por la crisis bilateral que atraviesan Rusia y Ucrania y que está teniendo consecuencias en toda esta zona especialmente... ¿Habría calefacción? ¿Funcionaría?
He respirado aliviada al enchufar el radiador y ver que echaba aire caliente. Por un momento, me he visto como un pollo congelado en una cámara frigorífica toda la mañana ya que me tocaba sesión de tests de nivel y no había manera de proponer una sesión de trabajo desde casa. No obstante, y a pesar de que la sala de profes no es muy grande, le ha costado más de 2 horas calentarse. No podéis ni imaginar el dolor de dedos que tenía mientras respondía al montón de mails acumulados que tenía en la Bandeja de entrada. Por un momento, he recordado los fríos y húmedos inviernos valencianos y los dedos siempre amoratados de mi amiga Ana, que era (y es, vaya) blanca, blanquísima y tenía una circulación no muy buena, por lo que sufría especialmente las consecuencias hivernales en su piel.
Como he estado sola hasta bien entrada la mañana, he aprovechado para escuchar un rato la radio mientras trabajaba. Durante la emisión, han contactado con el Cervantes de Sofía, con profesores universitarios españoles viviendo en Rumanía y con algunos de Hungría para ver cómo estaban viviendo esta crisis del gas. De repente, me he sentido olvidada en un agujero negro y frío... Han hablado incluso de Bosnia y de los dos inviernos (el del 94 y el del 95) que pasó sin calefacción a causa de la guerra. No sé por qué, pero en ese momento me he sentido especialmente triste. Sé que Serbia importa poco o nada al mundo, pero de repente me han dado ganas de decir que tampoco nosotros tenemos gas, ni siquiera reservas (como han manifestado todos los países arriba mencionados), y que ya estamos empezando a sufrir las consecuencias... aunque sé que de poco hubiera servido.
Menos mal que yo tengo calefacción eléctrica en casa porque de lo contrario no sé cómo estaría sobreviviendo... Me imagino que en casa de alguien porque las temperaturas no suben de los -5ºC y dudo que lo hagan en los próximos días.
Repasando diarios occidentales y de la zona, escuchando a unos y a otros, veo cómo nuevamente somos víctimas de la manipulación de los malditos políticos. En España, hasta estos días se había estado escuchando que era Rusia la que había cortado el gas porque Ucrania no pagaba. Aquí en Serbia, donde creen que sus amigos los rusos nunca los van a dejar ni a putear, se está diciendo que son los ucranianos los que están cortando el suministro a Europa... y en otros medios europeos se ha empezado a hablar ya de "crisis bilateral" y que se apañen como puedan, pero que manden gas de inmediato. ¿A quién creer?
La tarde de hoy pensaba pasarla echando alguna foto por ahí porque está todo precioso, pero la verdad es que hace demasiado frío y anochece pronto. Por lo tanto, creo que es casi mejor que me quede en casita y que aproveche para escribir un poco aquí, actualizar el blog de Egipto, subir algunas fotos y rematar el libro que me han regalado estas navidades: El mundo, de Juan José Millas. Es Premio Planeta 2007, y sin ser ninguna maravilla, me ha gustado porque me ha hecho gracia ver de dónde se ha sacado las historias y personajes de algunas de sus novelas anteriores que había leído... Me ha encantado confirmar que cuando uno escribe, inevitablemente, muestra siempre algo de sí mismo aunque haya mucha, mucha ficción de por medio.
Pues nada más... de momento me voy retirando, a ver si cumplo alguno de los objetivos propuestos para esta tarde.
miércoles, 7 de enero de 2009
Navidades a la serbia
En el 2009 necesito un cambio “bastante radical” de estilo de vida, que debe centrarse, sobre todo, en cuidarme a mí. Sí, así de egoísta y así de necesario. Necesito calma en mi cuerpo y en mi mente y esta vez espero conseguirlo, aunque tenga que renunciar a algunas cosas.
Por lo demás, deciros que ayer y hoy han sido mis primeras navidades en Belgrado, donde la temperatura me sorprendió con -8ºC al bajar del avión… Si bien no me han sorprendido mucho, ha habido cosas diferentes. Por ejemplo, anoche, “Nochebuena”, estuve en casa de Vasa y allí esperamos a su padre, que debía entrar en casa con hojas secas de robre en la mano y saludarnos deseándonos “Feliz Navidad”. Nosotros lo recibimos en el interior, responiéndole al unísono "Feliz Navidad" y lanzándole granos de maíz (sí, sí, como hacemos en las bodas con el arroz, pero esta vez cambiamos el tipo de cereal).
Más tarde, quemamos parte de las hojas para bendecir la casa durante el año siguiente y el resto nos las llevamos a Sveti Sava, el gran templo ortodoxo (dicen que se trata del mayor de los Balcanes). Allí, había que quemarlas en la hoguera común que habían encendido en los jardines. Aquello estaba llenísimo a pesar de la temperatura, y menos mal que yo fui con la cámara y me entusiasmé echando fotos porque de lo contrario creo que el frío me habría podido… ¡qué dolor de nariz! ¡y de orejas! ¡y de pies! ¡¡¡y de todo!!!
Después nos aventuramos a entrar en el templo y, curiosamente, lo difícil fue salir. Allí estaba medio Belgrado concentrado y sólo habían abierto la puerta principal como lugar de acceso (¡y de salida!)… Casi me muero, ya que la gente empezó a empujar, no se sabía muy bien hacia dónde iba la corriente y en dos ocasiones sentí que me daba algo, enclaustrada como estaba por tanto gigante serbio.
Del templo me sorprendió enormemente no el gentío (que también), sino ver colgar dos banderas enormes del interior del templo. ¿Alguien se imagina dos megabanderas españolas colgando en la Catedral de la Almudena, o en la de Santiago, o en la Pilarica,… o en la que sea para celebrar la Navidad?
El resto de la noche transcurrió tranquilamente. Salimos un rato con algunos amigos y nos retiramos sobre las 2 porque hoy “había que madrugar” ya que el desayuno era en familia. La abuela de Vasa ha llegado temprano porque tenía que preparar la česnica, una especie de pan o burek en la que había una moneda y quien la encontrara sería afortunado en el tema económico este año. Un roscón de reyes salado y un poquito más insulso para mi gusto, vamos.
Ya sentados en la mesa, me ha hecho gracia ver que todo el mundo rebuscaba qué trozo quería porque creía que iba a contener la moneda. Yo he cogido el que estaba más arriba y que parecía que nadie quería... ¡Y qué casualidad! Para envidia de los allí presentes, en mi trozo estaba la moneda :), así que he tenido el honor de llevarme los 1000 dinares de premio que había :) (unos 12euritos al cambio).
El resto del desayuno ha sido un poco extraño… pihtija, una mezcla gelatinosa de carne y especias que no estaba mal con la česnica, pero de la que he tomado poco, pita de patata (algo similar a nuestro hojaldre), remolacha y pimientos y coliflor encurtidos… De postre, baklava, que aunque todos la devoraban repitiendo lo buena que estaba, para mi gusto es muchísimo mejor la turca.
A lo largo del día, ha habido más comilonas: al medio día han servido diferentes tipos de carne, patatas al horno, ensaladas,… pero no he podido comer mucho. Estaba todavía llena y sólo me han entrado de postre dos trufas españolas que les he traído junto con turrones variados. ¡Y es que qué vicio!Me he pasado las navidades enteras persiguiendo a las trufas de Hacendado… Ahora sólo deseo que poco a poco se vaya esfumando ese deseo de chocolate constante a medida que me voy involucrando en la rutina serbia.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Me voy...
http://melekentierradefaraones.blogspot.com/
domingo, 16 de noviembre de 2008
Horas eternas
A las 2:00, a pocos minutos de entrar en casa, me llega un sms de mi vecina, que me necesitaba. Subo, cojo el ascensor, y aún no estaba ni en la puerta, ya estaba ella saliendome a buscar. El vecino no había aparecido todavía (y se suponía que tenía que llegar a las 22:00). Ni siquiera había llamado; ni siquiera había recibido los sms que ella le había estado mandando; ni siquiera tenía cobertura. La intenté tranquilizar. Me sorprendió verme en esa posición, porque siempre es ella la que me tranquiliza y me ayuda a buscar soluciones en este país. Le dije que seguro que se había quedado por ahí tomando algo con algún amigo, etc.
Esperamos hasta las 3:30 y allí no aparecía nadie. Yo dormía a ratos porque no podía aguantar el sueño. Estaba muerta. Estabamos las dos envueltas en una manta porque definitivamente ha bajado la temperatura en Belgrado y hacía frío. ¿Qué hacer? Habíamos llamado al servicio de transportes públicos para ver si había habido algún problema con alguna línea de autobuses que unía los dos puntos de la ciudad que nos interesaban... Sin respuesta. El siguiente paso era llamar a los Servicios de Urgencia para ver si habían atendido a alguien con su nombre y apellidos. Ninguna de las dos se atrevía a llamar. Nerviosa, la final, cogió el teléfono y llamó. Sin registro alguno. Su nombre no constaba.
De madrugada, mientras yo dormía un rato, han vuelto a llamar. Nada. Sin respuesta. Y sobre las 7.30 no hempos podido aguantar más y ha llamado al colega con el que supuestamente mi vecino había salido anoche. Para desgracia de los allí presentes, mi vecino salió anoche de su casa a las 22:00 y dijo que se venía para el centro, que iba a ir un rato a la kladionica, algo similar a una casa de apuestas, a tomarse algo y a dormir. No podíamos entender nada... nuestras hipótesis de que se habían emborrachado y había decidido quedarse a dormir allí se esfumaban. El siguiente paso ha sido esperar hasta las 10:00 para ver si había conseguido llegar a la kladionica. Y nuevamente, para nuestro disgusto, tampoco había estado allí por la noche. ¿Qué puñetas había pasado? Su amigo lo había visto subir al autobús, en la línea de autobús no se había registrado ningún problema, no constaba en la lista central de ingresados por urgencias, no había estado en la kladionica,... A lo largo de la noche se nos han ido ocurriendo mil y una posibilidades, aunque cierto es que en alto sólo nos hemos atrevido a comentar las "buenas". Sin embargo, todos sabíamos que también podíamos esperar algo malo... Las lágrimas y la histeria de mi vecina no cabe ni comentarlas, aunque de verdad le ha ganado la batalla a la paciencia, porque se ha controlado mucho a lo largo de las horas...
Ya de día, y a una hora prudencial de domingo por la mañana, hemos llamado a un contacto que teníamos que trabaja en la policia; ir por nuestra cuenta nos hubiera costado un "Vuelva usted en unas 12 horas, que sólo hace 12 que está desaparecido". Para aumentar nuestra lucha contra la paciencia, el contacto no entraba a trabajar hasta las 14h, pero aún así ha tomado los datos para ver qué se podía hacer. Hemos llamado a los amigos de mi vecino, con lo que supuestamente no iba a salir anoche pero con los que quizá pudo terminar e irse de borrachera. Nadie sabía nada. En la desesperada, mi vecina ha llamado al colega de anoche para suplicarle, por favor, que le dijera la verdad, incluso si su novio estaba pasando la noche con otra. Sólo quería saber que estaba sano y salvo. Nikola insistía en que él no sabía nada.
Sobre las 12, un sms. Mi vecino volvía a tener activo el móvil. Lo hemos llamado urgentemente y sí, estaba bien, a escasos metros de casa. Prefería no hablar por el teléfono, mejor nos lo contaba al subir. Si digo que ha entrado tranquilo es algo que no extrañará a los que lo conozcan, riéndose de lo que había pasado y quitando importancia a nuestros nervios, sufrimiento,... Lo había detenido la policia anoche, algo que a mí no me entraba en la cabeza porque no lo veo precisamente vándalo a este hombre. He aquí la reconstrucción de los hechos:
A las 22:00 se montó en el autobús después de haber estado en un bar con su colega Nikla tomando unas 5 ó 6 cervezas (que nadie crea que puede estar fácilmente borracho con esa dosis. De hecho, es la normal, la diaria). A medio camino sintió que se estaba meando y decidió bajarse al autobús. Se metió entre unos árboles (Belgrado está lleno de parques, etc.) y de repente llegó la policia a detenerlo; a él y a otros tantos hooligans que estaban causando problemas a la salida del partido de fútbol (en efecto, mi querido vecino se encontraba a esas horas por allí, pero no por el fútbol, sino POR CASUALIDADDDD!). De nada sirvió insistirles que no iba con el grupo de hooligans, que había parado porque tenía un pequeño apuro y tenía que llegar a casa. Le quitaron el móvil, se lo apagaron, y no le dejaron hacer llamada alguna. Genial... y ahí nos tienes a nosotras sufriendo y con el moco caído toda la noche, imaginando, como no, lo peor.
En fin... cosas que pasan.
jueves, 13 de noviembre de 2008
De vuelta
Pues digo yo que ya será hora de volver, ¿no? Sí, he decidido que voy a pasarme de nuevo por el blog de vez en cuando, aunque sea para dar breves pinceladas de lo que hago, siento, vivo, etc. Hacía días, incluso semanas o algún mes que otro, que lo iba pensando, pero no me atrevía a dar el paso.
Acabo de volver a casa, después de un día duro e intenso. He vuelto dando un paseo desde Dorcol, cargada con algunas bolsas de la compra pero agradeciendo esa oscuridad fresca y el olor de castañas que ya comienza a invadir las esquinas de la ciudad. Digo ya porque no lo había hecho hasta ahora. Era 6 de noviembre y andaba yo todavía en manga corta, bajo un sol de 25ºC, por las calles de Belgrado… ¡Qué placer y qué remordimiento por pensar que qué bien sienta a veces el calorcito del cambio climático!... sobre todo, cuando una sabe que hace poco más de cuatro años estaba nevando en días como estos.
Pues eso… que empieza esta aventura de nuevo.
domingo, 1 de junio de 2008
Cerrado por vacaciones
viernes, 25 de abril de 2008
Las agujas y yo
Si me he decidido a hacerme ese análisis que hacía tanto tiempo que era consciente que debía realizarme, ha sido porque he "descubierto" un nuevo servicio en Belgrado: te vienen a casa, te sacan sangre, y a las pocas horas recibes los resultados en tu correo electrónico. Lo que sea con tal de no respirar ese aire estéril y frío de los hospitales que ya de por sí me da náuseas y me pone mala.
Aun así, esta mañana estaba histérica. Me he levantado tempranísimo, he preparado clases, he cocinado, la ansiedad me ha tentado mil veces a comer a pesar de que sabía que no podía, he salido a dar una vuelta porque en casa me iba aumentando el nerviosismo... y a las 11, puntual como un clavo, ha llegado el chico. Amabilísimo, por cierto. Inmediatamente le he dicho que me mareaba, así que por favor me dejara ponerme en el sofá o en algún sitio donde me sintiera cómoda. Sin problemas... He mirado hacia la ventana y casi sin que me preguntara le he comenzado a contar mil historias: por qué estaba en Serbia, cuánto tiempo hacía que estaba aquí, lo mucho que me gustaba, lo muy parecidos que éramos los serbios y los españoles...
Por un lado era consciente de que estaba hablando mucho más de lo que suelo hablar cuando no conozco a alguien, pero al mismo tiempo me daba cuenta de que era la estrategia que tenía que usar para evitar montar alguno de mis patéticos shows ante las agujas. Él, también superamable, me seguía la corriente y me ha terminado contando que cantaba en un coro judío que no conocía y que el 1 de junio iban a tener un espectáculo en Kolarac. Así que lo voy a ir a ver :)... Lo que se descubre en momentos de histeria :)))
Y sí, he superado la prueba. Mucho antes de lo que imaginaba, hemos terminado. Sin marearme; sin desmayarme :), y no sabéis entonces lo orgullosa que me he sentido. Se han terminado 20 años de maldición, aunque bueno, también digo que me haré los justos y necesarios. Ni uno más, ni uno menos, pero por lo menos sé que soy capaz de enfrentarme a eso que tanto pánico me da. De hecho, a veces he pensado qué será de mi si algún día me tienen que intervenir o me quedo embarazada...
Supongo que todo depende de la voluntad que uno tenga, puesto que cuando me fui a la India y me tuve que poner todas aquellas vacunas (10 u 11, si mal no recuerdo), lo hice sin rechistar demasiado porque me moría de ganar por aventurarme por aquellas tierras. Aún me acuerdo de la primera sesión de vacunas: ¡¡¡Nos pusieron 4!!! Una en cada brazo, y una en cada pierna. Y como no, ¿dónde acabé? Pues sí, tirada en la camilla, mareada... El segundo día, que ya me conocían, me entretuvieron con mil y una pregunta: que qué había comido, que qué iba a hacer aquella tarde,...
Creo que también me sorprendí a mi misma en todas aquellas sesiones, y sobre todo, cuando vi mi carnet de vacunaciones tan sellado. Menos mal que duran añossss. Así que habrá que aprovechar para viajar al máximo a lugar exóticos estos años, digo yo, ¿no?
Pues nada, creo que me voy a ir retirando. Mañana (Veliki Petak: Viernes Santo), tempranito, salimos para Kopaonik para celebrar la Pascua Ortodoxa. Ya os contaré qué tal sientan los aires del sur de Serbia. Mientras, Srecan Uskrs (Feliz Pascua, que es como acostumbran a felicitarla aquí. ¿Curioso, no?) a todos :)
miércoles, 23 de abril de 2008
lunes, 21 de abril de 2008
7
Pero a lo que iba. La cuestión es que en aquel discurso no sólo se hacía referencia a los procesos naturales, sino a cómo también las relaciones personales se rigen por dicho principio. Es decir, que dos personas cualquiera del planeta están separadas por un máximo de 7 personas. En numerosas ocasiones aquellas palabras se han venido repitiendo en mi cabeza, pero hoy han resonado con todavía mayor incredulidad. Y es que hay que ver qué pequeño es el mundo.
Si en los años noventa, cuando yo apenas era una niña a la que únicamente Yugoslavia le sonaba, tristemente, por la guerra (que en el fondo me quedaba lejos, lejísimos) alguien me hubiera dicho que hubiera terminado viviendo en estas tierras, no me lo hubiera creído. De aquellos días y de mi relación con los Balcanes apenas recuerdo cuatro cosas:
- Una imagen en los informativos de una avenida en Sarajevo en la que se estaban disparando, y mi madre repitiendo "¡Pero qué barbaridad!".
- Un libro que mi madre me compró en el Círculo de Lectores en el año 94: "El diario de Zlata Filipovic", que todavía recuerdo con claridad, y tengo en mente cómo imaginaba la casa de aquella niña que tenía casi casi mi edad y a quien le había tocado vivir la guerra en primera persona.
- (La tercera puede sonar incluso un poco frívola, comparada con las anteriores): Mi amor platónico durante algunos años de mi adolescencia: el futbolista Pedja Mijatovic, que llegó al Valencia y despertó auténtica locura entre la afición del equipo. En aquellos días, el fútbol era algo importante en mi vida y que vivía con intensidad,... Debo tener en casa todavía las entrevistas que él daba a la cadena 97.7 Valencia, y en las que hablaba de su vida en Montenegro, en Belgrado (mientras jugaba en el Partizan), sus primeros días en Valencia, su hijo,... No sé cuántas veces escuché aquellos cassettes, cuántas veces soñé con aquel hombre... jejejeje... Me da la risa ahora cuando lo pienso.
La cuestión es que esta noche estaba en casa, preparando algunas cosillas, y han llamado a la puerta. Extraño. No esperaba a nadie. Abro y me encuentro a la vecina, que me quería presentar a un vecino del edificio que hablaba un poco de español. Me aventuro en su salón y el hombre empieza a explicarme que había trabajado un tiempo en España, que había metido a algunos jugadores "yugoslavos" en esa liga... Y sí, efectivamente, lo que podéis imaginar. Él fue quien lo gestionó todo para que Mijatovic empezara a jugar en el Valencia. No me lo podía creer. Emocionado él, emocionada yo, descojonados los vecinos, ha subido corriendo a su casa para bajarme toda la prensa que tenía guardada del 93. Efectivamente, allí estaba Mijatovic superjovencito (24, si no me equivoco), vestido con el traje del Valencia... En otras fotos y periódicos, aparecían juntos. No daba crédito. El señor, emocionado, recordando aquellos días, conversaciones, goles, partidos... Yo había momentos en que me perdía, pero lo veía tan feliz... Y ahí ha sido cuando me ha venido a la cabeza aquella teoría de la clase de interpretación, de que en realidad podría "llegar" a él en menos de 7 pasos... aquel amor platónico de mi adolescencia... jejejejeje...
Pero lo más curioso es que la semana pasada descubrí que tengo en clase a un estudiante que ha sido su guardaespaldas, y que ahora está estudiando español nuevamente porque quiere regresar a Madrid. Ante mi incredulidad, me sacó un montón de fotos que tenía en el móvil y, efectivamente, allí estaban ambos.
Si hace 10 años me hubieran contado esto, no me lo hubiera creído. Ahora, y después de algunas historias que me han pasado en los últimos años de coincidencias de este tipo u otros semejantes, creo que en realidad no estamos tan lejos los unos de los otros, por muchos kilómetros que nos separen. ¿Qué pensáis?
lunes, 14 de abril de 2008
Ventanitas
Hoy, y por casualidad, he puesto la radio y me he encontrado con una canción que me ha abierto de inmediado una ventanita de la infancia. Aún recuerdo dónde la escuché por primera vez: fue en el cine-teatro de Alcalalí en el año 88, cuando los chicos del pueblo hicieron un playback donde simulaban a La Guardia. Recuerdo que en el descanso del espectáculo ganamos en la rifa y fui yo quien subió al escenario, para sorpresa de mi madre (mucho me huele, por lo vergonzosa que yo era (y sigo siendo)), a recoger el premio. ¡Qué recuerdos!
miércoles, 9 de abril de 2008
De coordinación y concentración
Sin embargo, sí me preocupan otros problemas que había detectado con mucha anterioridad, pero que hoy he confirmado. Problemas a los que tengo que poner ya solución urgente.
El primero es una falta de coordinación en mi vida increíble. En todos los aspectos y niveles, lo cual repercute en un estilo de vida caótico, en una alimentación irregular (propia de los serbios y que yo tanto había criticado), en mis hábitos, en cambios en mi cuerpo, en mi mente, en mi manera de organizarme (tengo mil cosas empezadas y ninguna sin terminar ni intenciones de hacerlo), en mis pensamientos y formas de concebir la vida y las relaciones,… En todo. Y lo cierto, es que noto que son cambios a peor, lo cual me entristece.
Pero entre negatividad a la que me llevo yo misma estos días al pensar que no me gusta cómo estoy gestionando mi vida en muchos aspectos, hoy he visto, por fin, que el deporte puede ayudarme. Ya no sólo a mantenerme en forma, sino a recuperar esa concentración con la que antes podía hacer mucho, y que ahora me tiene tan abandonada y perdida. Hoy he regresado al gimnasio después de mucho tiempo, y he comenzado un nuevo tipo de modalidad de aeróbic o no sé qué que había elegido mi amiga. La verdad es que ha estado genial, pero me he sentido como se debían de sentir aquellos compañeros de clase que eran un poco torpes en la asignatura de gimnasia, incapaces de seguir el ritmo, de seguir los pasos, de concentrarse, y por ende, rechazados o elegidos los últimos a la hora de formar grupos para algo. Sí, así. Y sobre todo, me he sentido torpe porque cuando era niña era bastante buena en los deportes, en la coordinación, en el baile, y ahora no me queda nada de eso. Me he visto patosa, a pesar de que yo aún me creía capaz de mantener aquellas cualidades de las que solía presumir de pequeña. Hay que ver…
Hoy me he dado cuenta de que, absorta en ese mundo exterior que tan atrapada me tiene y que no sé cómo describir, era sólo capaz de reproducir medianamente bien aquellos pasos mecánicos que iba mostrando la instructora. Pero el desastre empezaba cuando ella dejaba de guiar y había que combinar todo lo que habíamos aprendido. La otra chica que venía conmigo, y para quien también era su primer día, los seguía. Era capaz de bailar, pillarlos… Yo, no. Por tanto, la falta de concentración y de coordinación se han unido hasta dar lugar a un resultado poco, pero que muy poco satisfactorio. Pero lo bueno de todo esto ha sido que creo que esa clase ha actuado como espejo de lo que me pasa en el día a día, en ese querer y no poder porque no sé organizarme, porque no hay coherencia en mi vida. Y vale que el orden es aburrido, pero tanto caos a mí personalmente me mata. No me deja avanzar. Y me frustra.
Así que hoy me he marcado un nuevo propósito que espero que dure. Seguir esas clases, ya no tanto (aunque también), con la finalidad pura y dura relacionada con el deporte y la salud física, sino SOBRE TODO, mental. Que no puedo ni debo escaquearme por mi propio bien. Y quizá parezca una tontería, pero empiezo a pensar que algunas de las posibles causas de este nivel de torpeza se da al ritmo de vida que llevo: sedentario y atrapada por un ordenador y una red mundial para los que no es necesario tener coordinación ni concentración, simplemente dejarse atrapar y avanzar en esa torpeza que mucho me huele que nos tiene atrapados a gran número de nosotros sin que seamos conscientes todavía.
domingo, 30 de marzo de 2008
De visita
VRNJCKA BANJA
Zona de balnearios muy conocida en Serbia. Nuevamente, me decepcionó un poco la calidad de los servicios, pero valió la pena el paseo que pude compartir con mis padres esa mañana de domingo a pesar de que el tiempo no era ideal. Abajo, un momento de sol.
MONASTERIO DE ZICA
Y desde la tranquilidad de los spas, decidimos aventurarnos por las rutas de los monasterios ortodoxos del sur de Serbia. Dada la imposibilidad de visitar actualmente los de Kosovo, que son de los más representativos, nos decidimos por el de Zica, no menos importante. Aquí fueron coronados los primeros 7 monarcas serbios, y siempre fue enclave importante en contra de la resistencia turca. Desde que lo visité, lo he visto en montón de fotografías en la televisión y publicidad por las calles de Belgrado.
TOPOLA
Abajo, el mausoleo que la dinastía Karadjordjevic tiene en Topola (centro de Serbia). Está situado en lo alto de un montículo cercano a la ciudad y rodeado de un bonito bosque. Valió la pena el paseo después de una suculenta y grasienta hamburguesa en un grill cutre, pero auténtico, de la Serbia profunda, en donde nos acabamos encontrando a nuestro embajador :)
BELGRADO - ZEMUN
De vuelta a Belgrado, nos dedicamos a pasear por algunos de los rincones más bonitos de la ciudad. Para mi gusto, Zemun es uno de ellos por estar lleno de ese cutrerío gris y decadente del este del que hace unos días "hablaba" Odara. Abajo, otro momento de sol en un día en que había nevado (y volvería a hacerlo horas más tarde).
NOVI SAD
Fue una escapada rápida la que hicimos a la zona del norte, Vojvodina, pero creo que valió la pena. Aunque no me dijeron nada en concreto, creo que fue la que más les gustó. Probablemente por parecerse más a "nuestros estándares" de ciudad y grado de cuidado. En ella se nota mucho la influencia austro-húngara y poco o nada se asemeja a la algarabía "turca" del centro-sur del país. Abajo, vista desde la fortaleza de Petrovaradin.
Y entre escapada y escapada, hubo mucho turismo gastronómico, que siempre está muy bien, y no menos escapadas nocturnas y algún que otro baile en "kafanas"...
Espero que se hayan llevado una buena impresión y que ellos repitan y otros os animéis :)
domingo, 16 de marzo de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
17 de febrero de 2008
Sentada en el sofá, con el ordenador en el regazo, no sé qué sentir… No me sé (ni creo que quiero) posicionar, pero supongo que el sentimiento de los que me rodea me invade. ¡Te han comido la cabeza!, pensarán muchos. Pues es posible, pero del mismo modo siento que las potencias occidentales se la han comido a muchos de mis compatriotas. En estas viejas historias, corre la sangre en ambas partes muchas veces, y no hay pelea alguna si dos no quieren. Y me molesta la frialdad con la que habla mucha gente en España. Supongo que hay que estar aquí para vivirlo de otra manera.
Que Kosovo sea independiente o no, como he dicho, ni me va, ni me viene. Pero no puedo dejar de pensar en los serbios que han quedado en los enclaves del ahora territorio kosovar “independiente”. De primera mano sé que viven con cortes constantes de agua y electricidad, que viven con el miedo metido en el cuerpo, como seguramente vivió en tiempos de Milosevic la población albanesa. Culpables unos, y culpables los otros.
Horas más tarde, vienen unos amigos a tomar café a casa. No nos atrevemos a salir de la calle por todo el revuelto que hay, que a medida que pasan los minutos se va volviendo más y más violento. Uno de ellos vivió en Pristina a finales de los 90, cuando se vivieron algunos de los momentos más críticos en la provincia; cuando la OTAN tuvo que intervenir y bombardear Serbia. Mientras tomamos café, cuenta en todo dulce y amargo a un tiempo la historia de Jelena, su hermana. Hace 3 años, el 17 de marzo de 2005, el día del comienzo de aquellas 3 jornadas sangrientas en las que extremistas albaneses arrasaron aldeas kosovares serbias, entre otras cosas, Jelena dio a luz a Vuk, su primer hijo, y cuyo nombre significa “Lobo”. Fueron días de nerviosismo, miedo y desconcierto,… Vuk fue el primero de los 6 varones que nacieron en la pequeña aldea de G., a escasos 6 kilómetros de la capital kosovar. Todos hombres. Cuenta la leyenda que en tiempos de guerra nacen más hombres que mujeres, historia que, afortunadamente, no me atrevo a rebatir. Hoy, 17 de febrero de 2008, día de la independencia kosovar, vuelve a reinar la incertidumbre en aquellas aldeas serbias. Tres años después, curiosamente, Jelena vuelve a dar a luz. Esta vez es niña: Mirna, que significa “tranquilidad”. Casualidad o no, todo parece un deseo de esos anhelados tiempos de paz. Pero sólo el tiempo lo dirá.
sábado, 16 de febrero de 2008
Revueltos
jueves, 7 de febrero de 2008
...
miércoles, 6 de febrero de 2008
Unas gracias ¿intencionadas?
Un cartel, entre los cientos que a estas horas invaden Belgrado, agradeciendo a los votantes que el domingo optaron por el demócrata Tadic. He alucinado cuando lo he visto esta mañana. No bastó con el castillo de fuegos artificiales del domingo por la noche, ni con el piscolabis que se debieron de zampar a la salud del "pueblo".... Tenían que empapelar cientos y cientos de metros con agradecimientos. Y si, ya lo dice el refrán, que es de "bien nacidos ser agradecidos", pero no puedo evitar pensar en qué habría pasado si los radicales hubieran ganado. Seguro que toda esta inversión ya estaba hecha de antes (con toda probabilidad, también los radicales debían tener sus preparativos por "si aca..." y se los habrán tenido que tragar...) ¡Cuánto gasto genera la política, a mi juicio, estúpido e innecesario! Aunque quizá sean ya estrategias para ganar las próximas elecciones.
A esas conclusiones hemos llegado hoy con Sladjana, una ex-alumna con la que he comenzado a salir recientemente y que hemos descubierto que somos vecinas. Literalmente vecinas. En menos de un minuto estoy en su casa. Empezamos a salir porque nos encontramos un mismo días dos veces en la calle, comenzamos a hablar, y a partir de ahí salieron conversaciones muy interesantes. Me recuerda muuuuucho a la gente a la gente con la que salía en Barcelona. Alguien TOTALMENTE diferente. Estoy feliz. Echaba de menos estarme en casa de alguien hasta las dos de la mañana hablando, hablando, hablando, compartiendo, intercambiando opiniones, risas... Me recordó, no sé por qué, a mis tiempos de Erasmus.
Pues bien, esta mujer ha estudiado Derecho y Políticas y habían estado estudiando la nueva campaña política de los radicales, que ha sido dirigida por los americanos. Según ella, porque yo no he sido capaz de seguirla, ha sido brillante. Y de no saber de qué va el tema, se hubiera dejado convencer. Y aún la ha convencido más la serenidad con la que han reaccionado ante los resultados de los comicios. Todo el mundo pensaba que la iban a armar diciendo que los demócratas habían comprado votos, etc, etc, etc.... Pero no, Nikolic salió al escenario sereno, felicitó el nuevo presidente, y prometió aportar a Serbia mucho pronto. Comentaban Sladja y algunos amigos que han actuado de la mejor manera posible, dado que si ahora hubieran montado nuevamente "el pollo", en las próximas elecciones la gente se hubiera echado atrás. Ahora tienen al electorado ganado...
A mí esa fecha futura me queja lejos, pero ellos aseguran que no, que "en política hay que pensar en términos de futuro y a largo plazo". Parece ser que hace 10 años, en tiempos de Milosevic, los demócratas obtenían sólo un 5% de los votos... Quién les iba a augurar un futuro similar. En fin... será cuestión de esperar.
domingo, 3 de febrero de 2008
¡Novak presidente!
Desde el 2000, cuando se derrotó a Milosevic, no se había movilizado tanto la gente por ejercer su derecho a voto. Pero esta semana todo el mundo hablaba de la necesidad de hacerlo, de manifestarse, de decidir el futuro de su país y el suyo propio. De hecho, tengo amigos que hoy se han recorrido más de 300 kilómetros (una burrada, para las infraestructuras de este país) sólo para poder votar.
Como bien podéis imaginar, el tema de conversación estos días allá donde fueras, independientemente de con quien estuvieras, eran las elecciones. Tanto, que he decidido ponerme al día en la política nacional, la cual no me había interesando lo más mínimo hasta el momento. De hecho, hace justo un año hubo elecciones parlamentarias y no sabía ni qué partidos había, ni cuáles eran sus candidatos, etc. Sí, lo sé, una vergüenza, pero es que la política en este paísss… en fin… Ya me avisaron antes de aventurarme por estas tierras; que mejor dejara a un lado ese tema, porque les gustaba demasiado, y no precisamente para hablarlo de forma normal y crítica, sino para lamentarse en su visión victimista y basada en “cualquier tiempo pasado fue mejor”…
Si bien es verdad que hoy creo que hemos avanzado un poco, falta por ver todavía cómo se va a resolver el tema de Kosovo. De momento, parece que la independencia no será mañana a toda costa, que era algo con lo que los kosovares habían amenazado si ganaba el radical Nikolic y que era algo que no me dejaba del todo tranquila. Si bien está más que cantada, sólo espero que lo sepan dirigir con tacto todos estos acorbatados que deciden desde sus despachos y sin pensar muchas veces en el ciudadano de a pie.
Un ciudadano harto de ver a políticos arriba y abajo, gozando de mil y un privilegios y siendo corruptos a más no poder; partiendo de la visión de que los que vendrán, no serán menos, y que mal por mal, mejor seamos todos corruptos y saquemos algo de provecho. Me parece taaaan taaan difícil cambiar el ritmo de esta sociedad… Es la típica pescadilla que se muerde la cola…
Y de momento, para consolarse, pues parece que el pueblo en los únicos en quien deposita su confianza y su esperanza es en los tenistas del país, sobre todo, en el joven Novak (Djokovic). Así es como habla todo el mundo de él, casi como con la confianza que se desprende de una amistad próxima. Ayer llegó de Australia, donde ha ganado el Gran Slam, y no podéis imaginar cuán abarrotadas estaban las calles para ir a recibirlo y a corearlo en la plaza del ayuntamiento, que también me queda al lado de casa. Pero más sorprendente todavía fue lo que sucedió el fin de semana pasado: el viernes a las 3.30 a.m. jugaba Ana Ivanovic y el domingo a las 9.30 a.m. Bien, pues EL PAÍS ENTERO no durmió (y os prometo que no exagero) para poder seguirlos y apoyarlos en vivo y en directo. Vamos, que si Novak se presenta a presidente, ARRASA.
lunes, 28 de enero de 2008
Lenguas y sentimientos
El año pasado, justo hace ahora 12 meses, comencé un curso de A1 en el que había una señora sefardí. He comentado ya en alguna entrada anterior que meses más tarde me acabé enterando de que en Belgrado existe una de las comunidades más importantes de los Balcanes, junto con la Salónica y un poco más al sureste, Estambul. En aquel curso, mis estudiantes tenían que elaborar un portafolio con los documentos del curso (elaborados o recogidos en clase o fuera) con los que más se identificaban y con los que más sentían haber aprendido y con ellos elaborar una carpeta. Además, debían explicarme la razón por la cual habían seleccionado aquellos documentos y no otros. Así pues, un portafolio, además de tener un sinfín de funciones que ahora no vienen al caso (tema al que me estoy dedicando estos días en la memoria), sirve también para “demostrar” el nivel que el estudiante tiene de español realmente y para vincular sus intereses personales con lo que aprende en el aula. Y eso me parece más que bonito.
Lo fascinante de aquel curso fue el portafolio que me trajo la señora MaSh: Aprendía español porque quería introducirse en el ladino, lengua que poco a poco se va perdiendo y que la comunidad quiere recuperar. Pues bien: al entregar su versión “definitiva”, aparecieron allí explicadas las razones que la habían llevado a inscribirse en el curso y sus tres canciones favoritas en ladino. Flipé. En primer lugar, porque hay muy poca gente con esos intereses; y en segundo, porque lo podía entender perfectamente a pesar de tener algunas huellas serbias. Evidentemente, le hice saber lo mucho que me había gustado aquel portafolio y a partir de ahí surgió una bonita amistad. Nos vemos poco, pero siempre que puedo me encanta tomar café con ella y que me cuente cosas.
Hoy, después de mucho tiempo, había quedado con MaSh y con dos exalumnas más que han estado 3 meses en Perú y están recién llegadas. Al sentarnos en la cafetería, MS me ha dicho que me tenía preparada una sorpresa: que había invitado a un amigo suyo a que se nos uniera. Un chaval de Sarajevo (hoy he descubierto que en ladino se llama Saray, qué bonitooo!), hablante nativo de ladino, que estos días está en Belgrado como profesor invitado a unas jornadas sobre Literatura Judeoespañola que organiza la Facultad de Filología. Quería ofrecerme la posibilidad de escuchar hablar ladino y de conversar con un nativo. Y sí, así hemos pasado las 3 horas siguientes contándonos historias sobre la lengua, los sefardíes, etc. Ha sido muy, muy, muy interesante y, sobre todo, me ha encantado conocer la influencia del “judeoespañol” en el serbio, que la hay :)
Ha sido una experiencia curiosa, ya que por momentos me daba la sensación de que escuchaba español actual, inmediatamente español antiguo, italiano, catalán, portugués,… todo mezclado, para acabar sorprendiéndome con una palabra alemana. Ha sido justo al hablar de los señores que estaban en la “Schank” (en la barra de la cafetería). Me ha hecho mucha gracia y le he preguntado que me imagino que, como todas las lenguas vivas, el ladino evoluciona y se amplia a través de neologismos, y que de qué lengua/s los tomaban… Pues de todo un poco: serbio, turco, inglés,… Cada comunidad, situada en diferentes lugares del planeta, la toma de su contexto más próximo (como es lógico), y luego se entienden a través de paráfrasis u otras lenguas, como solemos hacer los españoles al hablar con argentinos, peruanos, mexicanos… u otros hispanohablantes que nos quedan un poco lejanos geográficamente hablando.
Me ha parecido un detalle muy bonito por parte de MaSh.
Estos días, además de memoria, han sido días de recuperar sensaciones con los idiomas, ya que el sábado, sumergida en la lectura de un artículo en alemán, me percaté de cuantíssssimo tiempo hacía que no leía en esta lengua, y de lo bien que lo pasaba traduciendo de ella. De hecho, me siento mucho más cómoda al traducirla que en inglés. Cada frase, cada párrafo, es como un jeroglífico y yo creo que, aunque me cueste reconocerlo, tengo una mente un poco cuadriculada y matemática… Curiosa, la relación afectiva que se establece entre uno y las lenguas. Es también otro de los temas sobre el que estoy reflexionando mucho últimamente y sobre el que el viernes voy a hablar en un taller en la universidad. Ya os contaré.
En fin, es todo por hoy. Son las siete y ese “alguien”, apodado “Memoria”, me reclama.
domingo, 20 de enero de 2008
Resultados
Y para que nuestro paseo no se frustrase con el intento de fotografiar tal momento, he echado algunas fotillos de todas formas con la intención de fotografiar un elemento no menos sorprende a estas altura del año, mediados-finales de enero. He aquí los resultados. En concreto, tres fotos, ¿veis algo "raro"?
Pues sí, en efecto, los adornos navideños, que siguen puestos y probablemente lo estén hasta febrero, dado que aquí la Navidad y el Año Nuevo, entre otras muchas cosas, se celebran con 13 días de “retraso”. Siguen el calendario ortodoxo, como en Rusia, y de ahí que tengamos todavía la iluminación navideña (bastante más austera que en muchas de nuestras ciudades, eso sí, aunque tampoco necesitamos mucho más, seamos sinceros).
Pues nada, voy a ver si remato el trabajo del fin de semana. Estoy con ganas de clarificar ideas y escribir, así que esos momentos hay que aprovecharlos. Besotes.

